Quizá no trabajes por diversión, pero no significa que el empleo tenga que ser aburrido y sombrío. En esta interesante lectura, la consultora sénior y antigua CEO Bree Groff busca romper las normas culturales y las mentalidades que posicionan el trabajo como una tarea estresante. Con un estilo desenfadado e irreverente, presenta reglas para divertirse en el trabajo y en las relaciones laborales, así como para protegerse del exceso de trabajo y tener tiempo para otras fuentes de felicidad. Groff se basa en su experiencia como líder empresarial, madre y cuidadora para defender que dediques tu vida a los momentos que realmente importan.
Adopta la mentalidad de que el trabajo es divertido.
Casi el 90 % de los trabajadores encuestados por Headspace afirmaron que se habían sentido moderadamente o muy estresados durante el último mes, y casi la mitad declararon que cada semana les daba pánico ir a trabajar. Todo el mundo tiene días malos en el trabajo de vez en cuando. Pero, en general, no debería ser así. El trabajo debería ser divertido, quizá no todo el tiempo, pero sí con regularidad. Todo el mundo nace con el instinto de aprender cosas nuevas y luego ponerlas en práctica. Cuando utilizas tus habilidades para marcar la diferencia, el trabajo es intrínsecamente agradable.
Divertirse en el trabajo no es sinónimo de tener un propósito. El trabajo puede tener un propósito y, sin embargo, carecer en gran medida de diversión. Solo se te conceden unos pocos días en la Tierra. Por lo tanto, no pienses únicamente en el sacrificio y las recompensas futuras. Elige buscar el gozo ahora.
Para crear más oportunidades de gozo en el trabajo, recuerda experiencias que te aporten alegría a ti o a tu equipo. Céntrate en propiciar más momentos así. El Dr. Peter Attia señaló que, durante su etapa...
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