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La lucha por el alma del capitalismo
Libro

La lucha por el alma del capitalismo

Sobre cómo el sistema financiero socavó los ideales sociales, dañó la confianza en los mercados, se quedó con millones pertenecientes a los inversionistas...y qué hacer al respecto

Yale UP, 2005 más...

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Clasificación editorial

8

Cualidades

  • Aplicable

Reseña

John C. Bogle es la persona más adecuada para realizar esta crítica sobre la decadencia de EE.UU. en un capitalismo disfuncional. Como fundador y ex CEO de los fondos de inversión colectiva Vanguard, Bogle jugó en las primeras ligas de la gestión de inversiones, puso en marcha políticas de control de gastos de los fondos en beneficio de los accionistas. Por supuesto, ésta debería ser la principal tarea de cualquier fiduciario, pero a menudo queda desdibujada en medio de otros intereses. Dada su perspectiva a largo plazo y conocimiento profundo, Bogle presenta los problemas de la industria y explica cómo corregir los errores generados por la avaricia, los directivos desbocados, la especulación salvaje y la supervisión descuidada. Pese a ser repetitivo y retórico en algunos casos, plantea dos preocupaciones importantes: el interés personal desenfrenado está destruyendo a los inversionistas y, lo que es peor aún, muchos fiduciarios se mantienen al margen mirando pasivamente la debacle. Si usted es un inversionista, profesional de inversión o un defensor imparcial de los beneficios del capitalismo, getAbstract recomienda esta obra como lectura esencial.

Resumen

Descenso y caída

Estados Unidos ha logrado notables resultados y reconfigurado el mundo. Pero durante la última parte del Siglo XX, sus valores se han deteriorado. Aunque el gobierno federal y los gobiernos estatales en algún momento se centraron idealmente en resolver problemas sociales, educativos y de distribución de recursos, los aportes de campaña motivados en intereses egoístas han redireccionado el sistema político. En el sector empresarial, la retribución excesiva y las actividades desenfrenadas de los bancos de inversión, entidades de financiamiento y directores de empresas contribuyeron a formar la burbuja bursátil de 1998 a 2000, que se infló para luego cobrarse la mitad del la riqueza creada por el mercado durante ese periodo.

Hoy día, el mercado accionario es entretenimiento, no un vehículo de inversión a largo plazo. La cobertura excesiva de televisión y la feroz búsqueda de información financiera, en gran parte poco significativa, impulsa a los inversionistas a actuar en pos de ganancias a corto plazo y operaciones de day trading (operaciones especulativas que abren y cierras posiciones el mismo día). En el ámbito empresarial, los directivos...

Sobre el autor

John C. Bogle es fundador y ex CEO de una importante empresa de fondos de inversión colectiva. En 1999, la revista Fortune lo calificó como uno de los cuatro gigantes de la inversión del siglo XX.